viernes, 10 de febrero de 2012

El ensayo ensayo



El ensayo no puede ser otra cosa, ya que le está permitido serlo todo.
Ezequiel Martínez Estrada

Más que la imagen del centauro, que Alfonso Reyes propagó pero que deja un sabor a quimera o a hibridación, a no sé qué de forzado y casi imposible, la imagen que más me gusta para representar el ensayo es la serpiente. Como una serpiente fue que Chesterton sintió que se deslizaba el ensayo: sinuoso y suave, errabundo y a veces viperino. El ensayo, al igual que la serpiente, tienta y es tentativo; no se anda por las ramas sino que avanza por tanteos. Chesterton veía también en él la semilla de algo maligno, de algo capaz de ufanarse de su irresponsabilidad, de no querer llegar a nada sino de solo recorrer el camino, ¡y para colmo de manera ondulante! Pero ese toque maligno que percibía Chesterton –el ortodoxo y católico y gran ensayista Chesterton, padre del padre Brown–, que se manifiesta en su naturaleza elusiva, impresionista y cambiante, en ese estar de lado de lo incierto y lo fuera de lugar, es nada menos lo que hace que el ensayo ocupe un lugar en la literatura y sea, por decirlo así, una forma de arte, algo más que una vía egotista de proferir opiniones o una mera “prosa de ideas”.

Seguir leyendo aquí (en la página de Letras Libres).

1 comentario:

Andrea Deydén dijo...

Buenas tardes,

Primero que todo, es un placer entrar en contacto con usted. A través de una serie de felices coincidencias, hemos encontrado algunos de sus trabajos.

Debido a esto, y con la finalidad de promover proyectos literarios, nos gustaría publicar alguno de sus textos en la revista digital La Hoja de Arena. Esta revista surgió hace casi un año en la Ciudad de México por un grupo de jóvenes interesados en conjuntar varias áreas del conocimiento. Nos enfocamos principalmente en la difusión de Literatura, ya que la consideramos fundamental en la cultura. Somos, además, un proyecto independiente que se hace el mero gusto de existir y compartir, por lo que estamos suscritos a la filosofía de Creative Commons y de una Internet Libre.

Nos interesaría contar con su colaboración para difundir su escritura y engrandecer el espectro que se tiene actualmente sobre las Letras. De acceder, en la colaboración se colocaría el enlace al sitio original de publicación y sería bajo la licencia que usted nos indique.

Esperamos que tenga un excelente día y se anime a participar con nosotros. Quedo a su disposición para lo que se le ofrezca.


Andrea Deydén
andrea@lahojadearena.com